Un concepto de protección de datos es solo el comienzo. La protección de datos solo se vuelve realmente sólida cuando los nuevos tratamientos, los proveedores de servicios, los incidentes y los cambios organizativos se continúan en un modo de trabajo mantenido.
En el día a día, eso significa sobre todo: mantener actualizadas las imágenes de estado, no dejar responsabilidades abiertas e incorporar el tema desde el inicio en nuevos proyectos. Precisamente esa línea alivia la carga ante consultas, en el ejercicio de derechos de los interesados y en revisiones internas.