Muchas empresas necesitan hoy interfaces para portales, accesos móviles, sistemas de terceros o integraciones internas. Un servidor REST suele ser el paso adecuado para ello, pero solo si no se coloca como una envoltura fina sobre la lógica heredada existente.
Con Delphi se pueden construir de forma sensata componentes de servidor de alto rendimiento y lógica de negocio reutilizable, siempre que la arquitectura y las responsabilidades estén claramente definidas. ¿Qué reglas pueden ir en el cliente, cuáles pertenecen al servidor, qué datos son maestros y cómo se mantienen los errores trazables?
Precisamente en sistemas empresariales que han crecido con el tiempo, una API no es un simple complemento técnico. También determina cómo se ampliarán, asegurarán y operarán los procesos en el futuro. Por eso planificamos los servidores REST siempre junto con el modelo de datos, el despliegue y la observabilidad.
Al final no cuenta la cantidad de endpoints, sino si de cliente, servicio y persistencia de datos surge un sistema que se mantenga coherente a nivel funcional y sólido en operación.