Muchas organizaciones recopilan cada vez más documentos antes de una auditoría, sin que los procesos, las responsabilidades y las evidencias queden realmente más claros. Más útil es una estructura ligera con pocos documentos, pero efectivos, y puntos de revisión claramente definidos.
Un buen sistema de gestión de la calidad ayuda a los equipos en la operación y no está construido solo para la fecha de la auditoría. En eso debería basarse la preparación.